Hoy tengo que escribir, no hay forma. Estoy inspiradísimo, tengo mil ideas en la cabeza, es mas, no se por cual decidirme. Viste esos días en que volves en bondi y de repente algo o alguien el paisaje de la ciudad, o capaz en el mismo colectivo, sirve de detonador para una idea, una historia, que te gusta, te entusiasma, y te hace sentir que queres llegar a casa para prender la compu y ver que sale?, bueno, uno de esos días es hoy para mi. Encima hacía mucho que no escribía y ya me estaban dando ganas…
Encima como que la historia se relacionaba al mismo tiempo con muchas cosas que hace un tiempo tengo ganas de tocar en alguna historia. La verdad, frío pero lindo el día eh? Je, que bueno…
Todo empezó con el pibe ese que vi en la parada, no?, si, creo que si… el loco tenia medio cara de triste, y viste que cuando uno esta en la parada aburrido, y con el mp3 que te manda sonidos directamente a la cabeza, haciéndole puente a todos los ruidos y las palabras que hacen y dicen las demás personas que esperan el impuntual colectivo, te dan ganas de inventarles un pasado, un futuro. Y mas si está triste, es como que pensas en porque esta triste y hay miles de cosas que pasan por la cabeza, bueno, una de esas es la que voy a escribir. Bah, si me sale, porque que me hayan dado ganas no significa que cuando me siente me vaya a salir algo bueno… cuantas veces habré vaciado la papelera de reciclaje porque estaba lleno de .doc que no me gustaban…
Espero que me guste lo que me salga cuando escriba, ahora, voy a escribir ahora. Aunque… no se, me vinieron un par de recuerdos, no es lindo que te pase eso. Y reflejar no sirve, no aleja. Pobre chico, como se sentirá? Por la cara creo que no muy bien… que bajón. Y bueno, a veces pasan esas cosas, hay que bancarsela… aunque te saquen las ganas… por más ganas que tengas…
viernes, 8 de agosto de 2008
jueves, 31 de julio de 2008
Get Me Away From Here, I'm Dying (Belle & Sebastian)

Diego camina con las manos en los bolsillos por Bv. San Juan, llegando a Gral. Paz. Cruza la avenida procurando no chocar contra nadie y esquivando los autos que se dirigen hacia quién sabe dónde. Nueva Córdoba es un escenario extraño de día, y Diego suele perderse entre la gente que no conoce. Pateando una piedrita con melancolía e imaginando que la gente que lo ve piensa cuánto le debe gustar el fútbol, revisa su celular para ver si, en medio de tanto ruido, no se le paso por alto algún mensaje de texto. Nada, ni una señal de vida de Sofía (ni de nadie más, se miente Diego). Es sorprendente como una cosa tan superficial como impersonal genera semejante ansiedad en un muchacho triste como él. Justo antes de mirar el pelo alborotado de una morocha de ojos azules, piensa en todo lo que tiene que estudiar una vez que llegue a su casa. Un instante después de eso, cualquier idea que no sea morocha y de un azul profundo desaparece de su cabeza. La gente deja de hacer ruido, y las cosas pasan como si Diego estuviera adentro de la pantalla gigante sobre la Casa Radical, en una escena muda y deprimente a la que nadie presta atención más que para distraerse en un semáforo. Le gustaría que la morocha de ojos azules lo hubiera mirado durante un instante, y que esa morocha de ojos azules fuese Sofía.
Ella debe estar ya al otro lado del mundo cuando Diego llega a la esquina del Patio Olmos y piensa, una vez más, en la mujer que algún día va a venir a salvarlo. Imagina que lo va a encontrar sentado en la rampa del Cineclub Municipal, que cuando lo vea va a sonreírle y luego a seguir su camino, pero que ese será el primero de una serie de encuentros imprevistos, pero esperados, que desembocarán sin remedio en la misma caminata que está haciendo, pero que, en lugar de su corazón, serán un par de manos las que estén apretadas; y no será por la congoja o la amargura, sino por la necesidad que tendrá cada una de saber que la otra sigue ahí.
Sin embargo, piensa Diego, son pocas las heroínas que salvan muchachos tristes. Además, no hay nada que le indique que ella intentará salvarlo de esa forma. Podría, en todo caso, ofrecerse a escucharlo, decirle que confíe en ella, que estará ahí para ayudarlo en lo que necesite. Quizá hasta lo abrace y le diga que lo quiere. Pero cualquiera sabe que lo último que necesita un muchacho triste como él es que la mujer que debería salvarlo, quiera hacerlo escuchándolo… ¿Escuchándolo? Piensa, de hecho, en un silencio prolongado, una calma pacífica y de respiración tranquila en compañía de esta chica; esa sería la mejor prueba de que, al menos, ha comenzado su salvación.
Diego mira su reflejo en los vidrios opacos de un lujoso hotel y se da cuenta que cruzó el Bv. San Juan. En su imagen nítida no se alcanzan a ver, a simple vista, signos que delaten su tristeza. Tal vez las manos en sus bolsillos, jugando con su celular, deseando encontrar las palabras exactas para, con sólo un mensaje, poder decirle a Sofía como le gustaría acariciarle la mejilla con el pulgar; compartir un viaje en bondi sentados uno al lado del otro; o cebarle un mate, frío de tanto hablar y olvidar cualquier cosa que no sean sus cálidos ojos azules; pero, afortunadamente, para notar eso habría que conocerlo demasiado bien.
Entre tantos pensamientos dando vueltas en su cabeza, escribe lo primero que le sale y lo envía, pensando en que es evidente que un mensaje espontáneo dejará más que claro lo que siente y lo que quiere que Sofía sienta. Un segundo después, una eternidad después, piensa en lo tontas que le resultan algunas de las frases que escribió. Cuando en su pantalla aparece “Enviado”, ya está redactando el parche que sigue irremediablemente a cada mensaje que le manda. Diego tiene tantos parches para cada cosa que le dice a Sofía, que su amor no termina siendo otra cosa que un pedazo de tela cubriendo un agujero en un viejo y ajado pantalón de jean. Ella contesta. Él le importa tanto como cualquier otro amigo y Diego ya no encuentra razones para seguir escribiendo.
Sofía no es la chica que vendrá a salvarlo. Ninguna chica es la chica que vendrá a salvarlo. Pero es solo cuestión de baldosas para que Diego comience a caminar una vez más por el barrio de Flores, y se sumerja en universos en donde los muchachos tristes son salvados por morochas de ojos azules que sonríen.
Al cruzar la rampa del Cineclub Municipal, se pone a pensar en todo lo que tendrá que estudiar una vez que llegue a su casa.
lunes, 28 de julio de 2008
himno nacional argentino (vicente lopez y planes)

oid moratales, oid bien, no entiendo porque carajo nadie firma lo que yo escribo, y el gonza siempre le comentan como 4 veces.
Esto asi se va a la mierda y yo lo unico que hago es hacer el grito sagrado, libertad, libertad, libertad, de poder escribir cualquier cosa y que la puta gente me pegue un firmon ya que se molesto en leer lo que escribi.
Oid el ruido de rotas cadenas, de los millones de perros rabiosos que voy a soltar al mundo, asi se van todos a la mierda y por lo menos asi no les van a firmar a nadie.
Bueno los voy a dejar y me voy a tomar algo y asi gritar, al gran pueblo argentino salud, se por ser tan ratas y no firmar mas de una puta ves.
nos vemos.
una pregunta asi tienen excusa para firma, vicente lopez y planes, son una persona o son vicente lopez y vicente planes?
les dejo la frace para pensar de hoy: dance dance dance hoy tu sueño es real, dance dance dance habre tu mente. les doy una pista, esta es una cancion para ayudar a los putos con sus padres represivos y que entiendan que no son enfermitos, por eso lo de habre tu mente
miércoles, 23 de julio de 2008
trenes, camiones y tractores (arbol)
Bue a pesar de que por el nombre de la canción, parezca que voy a hablar del quilombo que se le armo al gobierno por el tren bala, el quilombo de moyano y barrionuevo por lo de la cgt y lo de las retenciones móviles al campo, no voy a hablar de otra cosa.Pero para fomentar mi espíritu crítico voy a contar algo que me paso esta tarde, desde mi punto de vista ácido con un toque de edulcorante.
Hoy como siempre buscando una excusa para no ponerme a estudiar, me puse a ver el noticiero, y me sorprendió al ver las noticias que tenia este hermoso mundo para mi, paso a enumerarlas: 2 hablaban de violaciones, una simple y otra de una minas que desp que la violaron, le pusieron una inyección contra el sida, pero le hizo reacción con otro medicamento que estaba tomando y le amputaron una pierna. Otras 3 o 4 de accidentes en rutas que tenían por lo menos dos muertos por accidente. Y otras tantas de robos.
Enzima cuando ya taba indignado del mundo de mierda en el que vivimos, la chabona del noticiero dice que ahora tenia una buena noticia. En ese momento pensé las posibilidades: el nacimiento de un crio en algún lugar raro como la otra ves, pero lo descarte porque ya había pasado. Tal ves el nacimiento de 3 tigres bebes en un zoo, pero lo vi medio raro. Busque por otros lados que no sean nacimientos y pensé que iban a pasar un boopler gracioso, pero preferí dejarme de joder y ver la puta noticia.
Para mi sorpresa la buena noticia era que un arg. había participado en el campeonato mundial de silbidos, y que el campeón silbaba 3 horas por día para entrenar. A punto de llorar por escuchar semejante pelotudes entre tantas noticias malas, decidí dejar de joder y ponerme a estudiar.
Por suerte recibí la noticia que pini se ebreso y eso me calmo un poco, los dejo viejas y les dejo la frase para pensar del día: "y con orgullo levanto, copas y copas al dolor, al dolor de seguir vivo, que es lo bueno que tiene el dolor, y tb al placer de ganar y perder, cuando todo parece jodido es cuando hay que poner"
martes, 22 de julio de 2008
Nada personal (Soda Stereo)

¿Que tan mal está no poder dejar de vivir en el pasado? O, mejor dicho, ¿Qué tan mal está, no asumir que es justamente eso: Pasado?
Muchas veces le regalo momentos de mi vida a la melancolía, y, de alguna forma, los pierdo, pero aún sabiendo que los perdí, no dudo en volver a regalarle unos segundos si recuerdo alguna otra cosa linda. A veces pienso, que con ese criterio, sería más conveniente no vivir momentos lindos, para así cortar el círculo, y no tener qué recordar, por lo tanto no tener porqué ponerse triste, y de esa forma, dejar de perder momentos. Ese pensamiento, me resulta lógico y razonable, durante la primera milésima de segundo después de que se me ocurre, todas las veces. Pero como el viaje en colectivo desde el laburo hasta casa dura alrededor de 6 minutos, aún tengo tiempo para seguir buscándole soluciones a mi problema. Como paso dos, está tratar de pensar en otra cosa, por ejemplo, en el futuro, y por alguna razón, empiezo a llenarme de miedos, preocupaciones y ansiedad, quiero que el tiempo pase más rápido, y la confusión que me genera ese deseo es tan grande, que descarto esa posibilidad, y, como el viaje en colectivo desde el laburo hasta casa dura alrededor de 6 minutos, todavía tengo tiempo para buscarle la vuelta. No existe el paso tres. O por lo menos, todavía no me acostumbro a darlo. Teniendo en cuenta el hilo del relato, lo lógico es que, la solución, es pensar en el presente, y, hablando mal y pronto, dejarse de joder.
La cosa es que este problema es la base a miles de desequilibrios nuevos, que no se solucionan en 6 minutos, y llego a casa, me acuesto, y me duermo.
Al otro día la cosa es parecida, pero hoy estoy un poco más contento. Lo que escribí anoche ya no me parece que esté tan bueno, y no entiendo como puede haber representado lo que sentía, siendo que hoy valoro mucho lo bien que la paso. Tengo amigos viejos, que siguen estando, tengo amigos nuevos, que me hacen sentir querido, tengo dos hermanas con las que me llevo muy bien, también me llevo bien con mis viejos, trabajo, estoy ahorrando para ir de vacaciones con mis amigos, y encima en la facu, me va relativamente bien. ¿Qué me pintó anoche?, no se, no me interesa. Y como el viaje en colectivo desde el laburo hasta casa dura alrededor de 6 minutos, me acuerdo de lo mucho que me reí hoy…
Es difícil escribir sobre cosas tristes, evitando dar a pensar que estas triste. Yo no estoy triste (¡No quiero estar triste!) , pero, viejo, ¡Cuánto extraño tantas cosas! ¡Que ganas de volver al tiempo en que las responsabilidades eran menos, y los días en que me reía mucho eran más!
¿Y que pasa? Estoy pensando en el pasado de nuevo. ¿Todavía no sé que es solo eso: Pasado? Se ve que no, porque además lo que escribí hace dos noches me parece más entendible hoy…
De todas formas, haber escrito lo que tengo, haberme acordado de lo que valoraba el día en que me sentí bien (haber leído lo que hoy me parece más difícil de entender), me rescató un momentito que la melancolía me estaba robando. Y me hizo dar cuenta, de que muchas veces, cuando esté solo, va a venir la melancolía a robarme, y no necesito pensar en el pasado, no necesito pensar en el futuro, necesito hacer como ayer, que sin querer, había dado el tercer paso que una noche antes, decía que no existía.
lunes, 21 de julio de 2008
CANCION INUTIL (a77aque)
resaca, eso es lo que se siente normalmente desp del día del amigo. Tirado en la cama y no va que viendo los simpson(como es de costumbre), hacen un chiste sobre que la historia sin fin es un plagio, osea el nombre.
me pongo a penzar en lo irónico del borrachin de matt groenin, por si alguien no la vio
les voy a relatar un touch de la película: se trata de un nene, que si me piden mi opinión, es un tipejo bastante mariconsete, caprichoso, como decimos acá un hilachiento de lo pior, el tipejo se va a un lugar, que casualmente es una historia de fantasía, tal como se llama el lugar(no se si decir pueblo o ciudad porque no lo vi en los mapas¿?)
Ahí noma conoce a un perro muy drogadicto que, después de fumar de las mejores marihuanas que planta el mismo, flashe que vuela el gil. También esta el gran indio "me la como por 2 pesos" atreiu, un chavon que no hace nada mas que mariconiar, y ni flechas tiene.
Bue desp ta la princesa, puta como pocas, una vieja chota, el pájaro que tiene pinta de gallina trabesti, entre otros.
La cosa es que mientras el titulo de la peli es la historia sin fin, y aunque se hicieron 3 películas de esta saga maestra que se le ocurrió a un chavon, que los compañeros de la facu clasificaron en el new york times como el típico pelotudo. La película irónicamente si tiene fin. Es mas cada una de las películas tiene fin.
estoy arto de la gente que nos vende aspirinas por éxtasis (frece de piti alvarez), loco si tiene fin no le pongas así.
este fraude me recuerda a esa otra película llamada "la naranja mecánica" donde no aparece ni una puta naranja y menos que menos un robot, solo aparece gente en bolas (como la tipica peli de film zone)
Bueno no tenia muchas ganas de escribir y menos que menos se me ocurrió nada, pero debía descubrí el fraude
por ultimo los dejo con una frace como es mi costumbre, para que a todos los tilingos se les abra un poco la cabeza, piensen, y cultiven un poco la cabeza, pero sin retenciones que para eso ta el campo
"nadie pasa de esta esquina, aquí mandan las divinas"
me pongo a penzar en lo irónico del borrachin de matt groenin, por si alguien no la vio
les voy a relatar un touch de la película: se trata de un nene, que si me piden mi opinión, es un tipejo bastante mariconsete, caprichoso, como decimos acá un hilachiento de lo pior, el tipejo se va a un lugar, que casualmente es una historia de fantasía, tal como se llama el lugar(no se si decir pueblo o ciudad porque no lo vi en los mapas¿?)
Ahí noma conoce a un perro muy drogadicto que, después de fumar de las mejores marihuanas que planta el mismo, flashe que vuela el gil. También esta el gran indio "me la como por 2 pesos" atreiu, un chavon que no hace nada mas que mariconiar, y ni flechas tiene.
Bue desp ta la princesa, puta como pocas, una vieja chota, el pájaro que tiene pinta de gallina trabesti, entre otros.
La cosa es que mientras el titulo de la peli es la historia sin fin, y aunque se hicieron 3 películas de esta saga maestra que se le ocurrió a un chavon, que los compañeros de la facu clasificaron en el new york times como el típico pelotudo. La película irónicamente si tiene fin. Es mas cada una de las películas tiene fin.
estoy arto de la gente que nos vende aspirinas por éxtasis (frece de piti alvarez), loco si tiene fin no le pongas así.
este fraude me recuerda a esa otra película llamada "la naranja mecánica" donde no aparece ni una puta naranja y menos que menos un robot, solo aparece gente en bolas (como la tipica peli de film zone)
Bueno no tenia muchas ganas de escribir y menos que menos se me ocurrió nada, pero debía descubrí el fraude
por ultimo los dejo con una frace como es mi costumbre, para que a todos los tilingos se les abra un poco la cabeza, piensen, y cultiven un poco la cabeza, pero sin retenciones que para eso ta el campo
"nadie pasa de esta esquina, aquí mandan las divinas"
miércoles, 16 de julio de 2008
Motor Psico. (Los Redondos)

Muchas veces le pasaba al pibe, que se encerraba en su pieza y no salía más que para comer (y lo hacía callado, mirando nada más que su plato, y a veces su vaso), y para ir al baño, encima generalmente hacía ambas cosas en la misma salida. Era –decía su hermana más chica riéndose- como cuando pasaba el tren en la casa de la nona, porque pasaba de repente, rápido y con el camino como marcado en el piso, y al ratito volvía por el mismo lugar.
Todos habían aprendido a tomarse esos “ataques de histeria”, como empezaron a llamarlos, con una cuota de gracia cada vez más grande, y comenzaron a ser divertidos para todos, menos para el pibe, claro. Pero esa cuota de gracia, no era tan significativa para la mamá, como para dejar de lado su preocupación por el pibe, no le gustaba verlo así, y estaba llena de impotencia por no haber logrado en los once años del pibe, generar la confianza necesaria para que él, le cuente qué hace adentro de su pieza, o porqué decide actuar “como un trencito”, según diría la menor de la casa.
El tiempo pasó, y los “ataques de histeria” se siguieron dando cada vez con menos frecuencia. La mamá estaba más tranquila, y todos en la casa disfrutaban del humor alegre del pibe, que ahora era indispensable en los asados y en las cenas en familia.
El tiempo siguió pasando, el pibe ya no tenía once años, ya tenía dieciséis, y la mamá, no quiso decir cuantos, pero cinco más que antes. Un día llegó del trabajo, y actuaba “como un trencito”. Pasó derecho a su habitación, y desde ahí gritó que pidan comida, que no iba a cocinar, y que no gasten mucha plata. Los ojitos del pibe y de la menor de la casa, se miraron húmedos, estallados de preocupación, y la nena, corrió a darle un abrazo a su mamá, que terminó cuando ambas necesitaron ir a lavarse la cara de tanto llorar. Mientras, el pibe cocinaba como podía unos bifes a la plancha, haciendo más caso al “no gasten mucha plata” que al “pidan comida”. Su cabeza no dejaba de acordarse de sus largas tardes en su pieza, y estaba desesperado por encontrarle una solución a este problema, del que todavía no conocía sus causas, ni sus consecuencias. Y su decisión, como era de esperarse, no fue sentarse a charlar, pero sí se sentó a escribir, escribió:
Mamita:
Hoy te vi triste, y muy preocupada, y en serio que no me gustó para nada tu cara, ni tampoco la forma en la que hablaban con el papi antes de dormirse. Perdón si te molesta que los haya escuchado, fue un segundito mientras pasaba para ir a tomar agua a la noche. Solo escuche que preguntaban ¿y ahora qué vamos a hacer?, y no sé porqué no saben que hacer, pero me gustaría contarte que hice cuando no supe que hacer.
¿Te acordás de mis “ataques de histeria”?, bueno, en esos momentos mami, yo no sabia qué hacer. Las cosas se me habían complicado de tal manera, que me sentía con muchas ganas de dejar todo de lado, abandonar todo y no remarla más. Pero si hay algo que ese encierro, y esas horas de soledad me enseñaron, y hoy te quiero enseñar a vos (aunque vos seas siempre la que más sabe, la que más enseña), es que todo pasa por vos. Lo que quiero decir, ma, es que todo va a dar resultados proporcionales a lo que vos decidas que querés que pase. Si las cosas se te ponen ásperas ma, vos seguí, convencete de que va a estar todo joya, y que si no salen, que sea una casualidad del destino.
Espero que te sirva lo que quise decirte, aunque me quedo con la sensación de que escribo re mal, porque tenía mil cosas mas para decirte, igual, vos siempre me entendés ma. Te quiero mucho.
La mamá, que había escuchado consejos similares miles de veces, no pudo contener las lágrimas y, haciendo un esfuerzo muy grande por respirar, leer y llorar a la vez, le mostró a su esposo lo que el pibe había dicho. Ambos se dieron cuenta, de que existe algo, que hace mucha mas fuerza que los mismos músculos, hace más peso que la cosa mas pesada, y convence más de cualquier cosa, que el mejor de los vendedores o abogados. Y eso es uno mismo, nuestras ganas, nuestras auto limitaciones. La cuestión es saber utilizar ese motor, aunque a veces, signifique encerrarse en una pieza, y repetir y repetir…
Destino Cruel

Estábamos en el bar con los pibes tomando algo. Los cinco de siempre. Después de discutir un rato decidimos ir al abasto. Más allá de que odio esa zona (que esta llena de putos y lesbianas), decidí ir.
Yo estaba de un humor de mierda. Como siempre, antes de salir me había peleado con mi novia. No le gusta que salga, no confía en mí. Cree que me la paso de putas cuando salgo.
La cuestión es que partimos para el abasto y después de 1 hora de cola, soportando a los especímenes que andan por esas calles, entramos.
Compramos vodka con Speed. Nos fuimos para el fondo, en la parte de música electrónica, y nos pusimos en típica ronda a chupar e intentar hablar. Imposible que se escuche por el volumen.
Pasaron las horas. De a poco cada uno va encontrando su pareja de charla y de eskavio. Este fenómeno, por una cuestión matemática, genera que siempre uno quede en pelotas por la sencilla razón de que somos 5. Uno con uno, el otro con el otro, y yo, cada ves mas chupado y mas enojado.
Como a las 5 de la mañana, me senté en la barra. Solo. No pensaba irme a mi casa si ya había pagado 20 mangos de entrada.
Me pido un Whisky (mi tendencia autodestructiva es directamente proporcional a mi borrachera). Lo termino y me pido otro. Esta ves con speed en vaso grande. Pasa el tiempo.
Pienso en mi situación conyugal, no quiero saber más nada con esta mina, me tiene loco de la cabeza. Pasa más tiempo y no pasa nada.
Las ganas de vomitar son insoportables. Me paro y voy con los chicos para tratar de despejarme y hablar un poco. Imposible, están todos muy enredados en una conversación que parece apasionante. No hay lugar para este cuerpo destruido.
Empiezo a arrastrarme rumbo al baño, y quedo varado a mitad de camino contra una columna. No aguanto más y me echo un pato de aquellos. Me recupero un poco. Voy hacia un banco y me siento. Mientras miro la gente tomo un poco más de mi trago.
No pasan ni diez minutos. En eso diviso en la barra del frente a una yegua infernal. Una rubia impresionante. Tetuda, culona y anoréxica. Perfecta. La miro… no paro de mirarla e imaginarme lo que sería echarse un polvo con la bestia esa. Me pongo de humor (imaginarme historias porno es algo que me contenta y me calienta). Sigo tomando. En un momento me da la impresión de que me mira. “Sí, me miró” me digo a mí mismo, pero después reflexiono: “Boludo, en este estado no podes hacer foco ni en la gorda que atiende la barra”. Era imposible que esa mujer se fijara en alguien como yo.
No pasa ni un minuto y la rubia me mira de vuelta. Esta vez es la posta. Me miró y me volvió a mirar. Y me sonríe. Yo me enloquezco. Se me para automáticamente. Le sonrío y le hago un ademán con la cabeza. Me hace señas de que me acerque. Camino como puedo entre los polizontes hasta donde esta ella.
Cuando estoy a poco menos de 10 centímetros de su cara, huelo un perfume que me eriza los pelos del cuello. Me acerca la boca a la oreja y me susurra “vení, bailá conmigo”. Me agarra las manos y las pone sobre su culo. Se empieza a mover de una forma que para mí era nueva. Algo nunca antes visto. Del mas allá. Encima yo tengo menos baile que no sé qué. Lo único que hacia era franelearle el culo y las tetas, y por ahí masticarle el cuello.
En un momento miro para un costado y, haciendo un esfuerzo inhumano, enfoco la cara de mis amigos que me miraban. Más que sorpresa, creo que era susto lo que trasmitían. No lo podían creer los muchachos. Nadie lo podía creer. ¡Que hacía tremenda yegua con un pelotudo así?!
La mina me chapó del cogote y me entró a comer la boca como nunca me la comieron en mi vida. Me metió la mano en el pantalón y me entró a franelear la verga. Yo estaba que no daba más. La cargué de las gambas y la puse contra una pared. Le saqué las tetas del escote y le empecé a chupar todo.
Estábamos a full. Ya teníamos público y todo. En eso me dice: vamos a otro lado que me da vergüenza (Vergüenza?... Pedazo de puta sos, y me venís con vergüenza!).
“Vamo a mi casa”, atino a decir mientras intento mirarla a los ojos. Ella asiente tímida y me toma de la mano esperando que la guíe.
Llegamos a casa, yo con media pinchila al aire y ella totalmente destetada. Todavía con el whisky en la mano. Se notaba que ella estaba también muy borracha.
Nos vamos para la pieza y nos tiramos en la cama de mi vieja.
A partir de ahí mis imágenes son muy difusas. En ese momento sentía que tenía a mi disposición el cuerpo más perfecto y pulposo que podría haber imaginado. Sentía que me iba a matar. Era una fiera.
El alcohol una vez más hizo de las suyas. Mi siguiente recuerdo es despertarme a la mañana.
La sensación de sufrimiento y dolor que sentía no era solo producto de la resaca. Empiezo a reconstruir la noche. Se viene a mi cabeza la imagen de las caras de mis amigos cuando yo estaba con ella. Tengo una rara sensación de incomprensión, de duda y hasta temor. De pronto mi cabeza hizo un click. Intento incorporarme y un intenso dolor en lo bajo me lo impide. Tanteo al costado de la cama: ella no esta. Las caras de mis amigos no eran de sorpresa… eran caras de incomprensión, de susto. Con la otra mano tanteo la mesita de luz hasta hallar un pedazo de papel. Lo leo:
“espero que la hayas pasado lindo papi. Un beso. Quique: 155324678”
lunes, 14 de julio de 2008
buffalo soldier
Un día estábamos curtiendo un drink con los gomias en la street. Cuando redepente vemos que un loco con pinta de toro cae y nos dice: -una monedita para la redención.
nosotros ensimismados en las dulces palabras que cantaba el heraldo Luis "príncipe de la noche" Miguel, que sonaba de fondo, al escuchar esas palabras, nos damos vuelta y nuestro bosero principal, se adelante con paso típico de regettonero y le dice las siguientes palabras:
-could you be love??
- se eso también, pero mas que nada la monedita.
-y quien sos vos??
-soy justo un soldado del búfalo en el corazón de América,robado de África, traída a América
Después de escuchar esto, ya todo se fue a la mierda, y todos le empezamos a decir, a, lalalalalong,
ahí es cuando el tipo se largo pidiendo por favor ona love
entonces el colgado de gonza lo empezó a tratar de putita, en lo que no va que se me ocurre decirle entonces - no woman no cry
Como nos reímos esa noche, no solo por el humo que habíamos inhalado de la siambreta (moto antigua), que había traído pato, con perdida de todo lo que puedas pensar, y corroida por los años de pena y soledad en el garaje junto a un triste potus que ni gusanos tenia. Sino porque obviamente, la situación de un tipo con pinta de búfalo e inclinaciones sexuales desconocidas nos causaba bastante gracia.
La verdad que esa noche nos reímos como tilingos, lo que opaco el hecho de que por estar tirados pensando boludeses con las canciones de bob marley (un negro del montón), nos hayan robado las entradas para ver a carlitos bala junto a los teletubies, lo que nos causo tristesa. Pero como la noche era joven terminamos escuchando chistes de arturo puig por el youtube, y canciones del teto medina.
Porque como dice la canción: Don't worry about a thing, Cause every little thing is gonna be all right
nosotros ensimismados en las dulces palabras que cantaba el heraldo Luis "príncipe de la noche" Miguel, que sonaba de fondo, al escuchar esas palabras, nos damos vuelta y nuestro bosero principal, se adelante con paso típico de regettonero y le dice las siguientes palabras:
-could you be love??
- se eso también, pero mas que nada la monedita.
-y quien sos vos??
-soy justo un soldado del búfalo en el corazón de América,robado de África, traída a América
Después de escuchar esto, ya todo se fue a la mierda, y todos le empezamos a decir, a, lalalalalong,
ahí es cuando el tipo se largo pidiendo por favor ona love
entonces el colgado de gonza lo empezó a tratar de putita, en lo que no va que se me ocurre decirle entonces - no woman no cry
Como nos reímos esa noche, no solo por el humo que habíamos inhalado de la siambreta (moto antigua), que había traído pato, con perdida de todo lo que puedas pensar, y corroida por los años de pena y soledad en el garaje junto a un triste potus que ni gusanos tenia. Sino porque obviamente, la situación de un tipo con pinta de búfalo e inclinaciones sexuales desconocidas nos causaba bastante gracia.
La verdad que esa noche nos reímos como tilingos, lo que opaco el hecho de que por estar tirados pensando boludeses con las canciones de bob marley (un negro del montón), nos hayan robado las entradas para ver a carlitos bala junto a los teletubies, lo que nos causo tristesa. Pero como la noche era joven terminamos escuchando chistes de arturo puig por el youtube, y canciones del teto medina.
Porque como dice la canción: Don't worry about a thing, Cause every little thing is gonna be all right
You probable couldn’t see for the lights but you were looking straight at me. (Arctic Monkeys)
Muy buena la joda de anoche, hacía mucho que no íbamos a Místik, me había olvidado de lo grande que es, y lo buena que está la música que pasan. Lástima que sea tan caro, doce pesos la cerveza (que ni siquiera es Quilmes) me parece una exageración. Pero bueno, el Gordo cumplía 20 (solo faltaba él, que es el más chico), y a él le encanta ese lugar. Me acuerdo que antes, hará mas de un año ya, cuando éramos clientes habituales de Místik, lo que ahora pagamos doce pesos, capaz que no lo pagábamos, o nos decían: “Tirame un cinco, ya te tomaste una banda…”. Era muy bueno eso, muchas veces lo usábamos como arma de conquista. Claro, es muy fácil quedar bien regalando cosas que no se pagan, pero, ¿Qué me importa si no quiero quedar bien, quiero mandarme al buche a una minita? Así pensé siempre (quién no piensa así a los 16 años), salvo un solo día, un viernes, me acuerdo. Ese viernes, hicimos la previa en un kiosco de una vieja, que habíamos conocido ese mismo día, muy buena onda la mina. Tomamos un par de cervezas, un fernecito, y partimos para el “cheboli”. Yo me acuerdo que estaba medio puesto ya, pero estaba contento, era de esos estados en los que vale la pena estar, aunque al otro día no puedas evitar quejarte. Habremos entrado a eso de las 2, y la Marina ya estaba adentro. Ahora le digo Marina, pero cuando entré no la conocía, la encontré ahí, en Místik. Y bueno, si estás chupado, y no pagás los tragos, seguramente terminás mal. Y ese día terminamos mal, porque la Marina también termino re tirada, nosotros nos cagabamos de risa.
Estábamos bailando hacía como una hora, o más, que se yo cuanto tiempo me hizo renegar, gracias a dios yo no pagaba los tragos, entonces sumaba un par de puntitos con eso. Le terminé ganando, me la mandé al buche. Encima estaba re buena la Marina, y era piolaza también, muy lindo bicho.
Después nos mandamos miles de mensajes, a ella le re pintaba seguir viéndome, se ve que le había gustado, y yo estaba chocho porque a mi la Marina me encantaba. Desde ese día que me la comí no hacía mas que pensar que me iba a poner de novio de una si ella me llegaba a tirar un palo. Me había vuelto loco. Y el día que fuimos al kiosco de la vieja a tomar unas cervezas con ella, me terminé de enamorar. Era muy pulenta para meterse en ese antrazo, entonces agarre y le dije de una que estaba enamorado de ella. Era cierto, pero cuando se lo decía me sorprendía de lo que estaba diciendo. Capaz que exageré un poco por culpa de las cervezas, pero no me importaba, total, era perfecta la Marina.
Ese día me puse de novio, estaba chocho, y fuimos a Místik, como era habitual que hagamos. Es más, yo seguí yendo, siempre con ella, menos una sola vez. Ese día la Marina estaba enferma, y no salió. Nos juntamos en lo de la vieja, nos tomamos unas cervezas, un fernecito, y partimos para el “cheboli”. Llegué medio puesto yo, pero la Sofi había llegado antes.
Y fue re feo, porque no era tan perfecta como la Marina. No me mandó más mensajes, ni nos juntamos nunca. Me decía “negrazo” cuando le contaba del kiosco de la vieja, y nunca quiso venir conmigo.
Así que me quedé sin ninguna de las dos, pero todavía tengo ganas de verla a la Marina. Anoche estaba en Místik, se ve que ella siguió yendo. No había cambiado nada, sigue hermosa la Marina. Yo no estaba puesto, y encima esta vez las cervezas me costaban doce. Me ganaron los nervios y no le hable, probablemente no me vió por las luces, pero estaba mirando directo a mi.
Estábamos bailando hacía como una hora, o más, que se yo cuanto tiempo me hizo renegar, gracias a dios yo no pagaba los tragos, entonces sumaba un par de puntitos con eso. Le terminé ganando, me la mandé al buche. Encima estaba re buena la Marina, y era piolaza también, muy lindo bicho.
Después nos mandamos miles de mensajes, a ella le re pintaba seguir viéndome, se ve que le había gustado, y yo estaba chocho porque a mi la Marina me encantaba. Desde ese día que me la comí no hacía mas que pensar que me iba a poner de novio de una si ella me llegaba a tirar un palo. Me había vuelto loco. Y el día que fuimos al kiosco de la vieja a tomar unas cervezas con ella, me terminé de enamorar. Era muy pulenta para meterse en ese antrazo, entonces agarre y le dije de una que estaba enamorado de ella. Era cierto, pero cuando se lo decía me sorprendía de lo que estaba diciendo. Capaz que exageré un poco por culpa de las cervezas, pero no me importaba, total, era perfecta la Marina.
Ese día me puse de novio, estaba chocho, y fuimos a Místik, como era habitual que hagamos. Es más, yo seguí yendo, siempre con ella, menos una sola vez. Ese día la Marina estaba enferma, y no salió. Nos juntamos en lo de la vieja, nos tomamos unas cervezas, un fernecito, y partimos para el “cheboli”. Llegué medio puesto yo, pero la Sofi había llegado antes.
Y fue re feo, porque no era tan perfecta como la Marina. No me mandó más mensajes, ni nos juntamos nunca. Me decía “negrazo” cuando le contaba del kiosco de la vieja, y nunca quiso venir conmigo.
Así que me quedé sin ninguna de las dos, pero todavía tengo ganas de verla a la Marina. Anoche estaba en Místik, se ve que ella siguió yendo. No había cambiado nada, sigue hermosa la Marina. Yo no estaba puesto, y encima esta vez las cervezas me costaban doce. Me ganaron los nervios y no le hable, probablemente no me vió por las luces, pero estaba mirando directo a mi.
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